En varias ocaciones tuve la fortuna de soñar con ellos, sueños tan reales que cuando me despierto agradezco de que haya pasado. En otros, hasta tuve sentimientos y señales de ellos, les he hablado y les he rogado que de alguna forma me hagan sentir que me escuchan, y créeme que funcionó. Yo lo llamo "la magia de los abuelos", porque se que no soy el único a que le han pasado ese tipo de cosas.
Entonces me puse a pensar, que tengo yo de ellos? que me han dado cada uno, más allá de las enseñanzas? en que me veo reflejado cuando me acuerdo de ellos?
La respuesta enseguida fue hermosa: cada uno de ellos me dio algo que es lo que llevó a que yo sea como soy. Mi abuelo materno me transmitió la pasión por el fútbol, en especial por River, que en cierto modo me ayudó para decidirme en estudiar Periodismo, cosa que me encanta. A mis abuelos paternos tengo que ponerlos en el mismo frasco, porque ellos me dieron algo incalculable que es el amor, el amor entre ellos, el amor de 57 años de casados, el amor que sin darse cuenta nos transmitieron a toda la familia. Por otro lado, dentro de ese amor, están las incalculables idas a comer a su casa, toda la familia, donde éramos 15 personas, quizás más, porque siempre había algún amigo invitado por alguien. Teniendo en cuenta que a veces a ellos les costaba llegar a fin de mes, debido a que la situación del país era muy mala, ellos nos brindaban todo, hasta lo que no tenían. Se enojaban si llevabamos algo, porque ellos cocinaban, compraban la bebida, el postre, todo. Dar todo sin nada a cambio, nunca mejor dicho. Eso llevó a que en mi caso y en el de toda la familia, lo material pase a un segundo plano, que las reuniones y el amor por la familia sea lo más importante.
Y mi abuela materna, me dio algo tan importante para mi, que recién en estos últimos años pude darme cuenta con mayor profundidad. El de vivir la vida con una sonrisa a pesar de todo lo malo que pueda suceder alrededor. Sin decirme, me dio a entender que uno puede tener un mal día, pero a través de la música, del baile, puede hacer que ese mal día cambie. Ese pensamiento me terminó de cerrar cuando, en la última parte de su enfermedad (tenía leucemia), aprovechaba los días que más o menos se sentía un poquito mejor, con un poquito menos de dolor, y me mandaba videos o me llamaba para decirme que estaba lista para hacer un video conmigo (yo recién arrancaba con esto de los videitos) y con frases como "mirá como esta tu abuela, para que veas que nada me detiene cuando hay que bailar". Eso para mi fue impagable. A todos los que me preguntan porque me gusta bailar, de donde saco energías y ganas, ahí esta la respuesta.
Entonces, a pesar de que a ninguno de mis tres abuelos pude despedir como quería (por diferentes motivos, no estaba en la misma ciudad), trato de entender y agradecerles a diario por aportarme todas estas cosas que voy a llevar conmigo para siempre, además de los recuerdos. Y aunque muchas veces puteo porque quiero volver a verlos y abrazarlos, entendí que ellos con sus actos, me dieron tantas cosas buenas, que no me queda otra que agradecerle a la vida por poder disfrutarlos. A ustedes, que yo se que me cuidan desde su lugar, quiero decirles que los amo. Y que gracias por darme a mis viejos. Ya nos volveremos a encontrar.
